Se reitera que las réplicas en Venezuela, tras los terremotos de magnitud 7.2 y 7.5, son parte del proceso natural de reacomodación de las placas tectónicas. Estas réplicas, aunque disminuyen con el tiempo, podrían extenderse por semanas.
La vicepresidenta del Comité Internacional de Rescate advirtió sobre el impacto de la crisis preexistente en Venezuela, señalando que antes de los terremotos, 8 millones de personas necesitaban asistencia humanitaria y el plan de respuesta solo contaba con un 23% de financiación. Los daños generalizados por el sismo agravan esta situación, afectando a miles de personas.