Las labores de rescate en Venezuela se ven entorpecidas por la burocracia y la politización. Se reporta que el ejército venezolano solicita documentación a rescatistas extranjeros, lo que retrasa las operaciones urgentes.
Además, entidades gubernamentales como la de Delcy Rodríguez convocan a reuniones políticas, restando tiempo valioso a las tareas de rescate. Existe también un temor latente a la presencia de Estados Unidos, lo que podría generar un alto costo político para el gobierno de Maduro.