La falta de protocolos de emergencia y la desorganización gubernamental en Venezuela han dificultado las labores de rescate tras el terremoto. La población carece de información sobre cómo reaccionar ante un sismo, y las autoridades no han implementado medidas preventivas.
Incluso Google alertó 15 segundos antes del temblor, pero la falta de un sistema de alerta efectivo en Venezuela impidió una evacuación masiva. La ayuda de rescatistas es escasa y la infraestructura colapsada dificulta el acceso a las zonas afectadas.