La suma de los reportes de páginas no oficiales sobre personas desaparecidas en Venezuela tras el terremoto arroja una cifra que se acerca a las 100.000 personas, lo que contrasta fuertemente con los 1.782 fallecidos informados oficialmente por el gobierno.
Estas cifras no oficiales, que incluyen desaparecidos, localizados y no localizados, sugieren que la tragedia podría ser mucho más grave de lo que se ha comunicado. La discrepancia entre los datos oficiales y las estimaciones ciudadanas genera dudas sobre la veracidad de la información gubernamental, evidenciando la magnitud de la crisis humanitaria y la necesidad de una contabilidad más precisa y transparente.