Se relata el rescate de una persona en Venezuela que duró 106 horas (casi cinco días) atrapada en un espacio confinado de 30x50 centímetros. Mantener a la víctima con vida implicó desafíos psicológicos y fisiológicos, con riesgo constante para los rescatistas ante cualquier error.
Durante las tareas de rescate, se experimentaron réplicas del terremoto, lo que complicó aún más la operación. Los rescatistas trabajan en espacios extremadamente reducidos, limpiando escombros y abriéndose camino manualmente.