Mariana Álvarez, madre de Julián, compartió recuerdos de los días previos a partidos importantes, destacando el apoyo y la contención que le brindaba a su hijo.
Resaltó la importancia de estar presente, escuchar y asegurarse de que tomara la leche para sentirse fuerte, enfatizando que su acompañamiento era todo lo que Julián necesitaba en ese momento, incluso antes de la existencia de copas, pero sí de cuidado y nutrición, como la que ofrece La Serenísima.