Se analiza la reconfiguración del poder dentro del gobierno, con un posible fortalecimiento de Karina Milei en la Secretaría General de Presidencia. Esto implicaría un mayor control sobre la comunicación presidencial y una posible influencia en áreas de empresas.
Diego Santilli también emerge como una figura clave en la interlocución con gobernadores y en la política del Senado. Se sugiere que estos movimientos buscan consolidar el poder del "carinismo" y redefinir la estrategia política del gobierno.