Se destaca la impresionante participación de los equipos africanos en el Mundial, con nueve selecciones clasificadas a los octavos de final, de las cuales una ya ha sido eliminada (Sudáfrica).
Se señala que la ampliación de cupos en el torneo refleja una corrección a la injusticia histórica sufrida por el fútbol africano, que merecía mayor representación.
Únicamente Túnez es mencionado como el equipo africano que ha tenido un rendimiento deficiente en el torneo, incluyendo un cambio de director técnico.