Se explica el motivo por el cual la selección de Japón viste de azul, un color asociado a los samuráis y considerado símbolo de buena suerte, lo que les ha valido el apodo de "Samurái Blues".
El uso del color azul se remonta a los Juegos Olímpicos de Berlín en 1936, cuando el equipo estuvo representado por alumnos de la Universidad Imperial de Tokio, cuyo color distintivo era el azul. Tras una victoria contra Suecia, se consolidó la creencia de que el azul traía buena fortuna.