La Casa Blanca afirma que las instalaciones de enriquecimiento de uranio iraníes fueron devastadas y que EE.UU. e Israel podrían destruirlas nuevamente si se intentan reconstruir.
El cierre del Estrecho de Ormuz por Irán y el bloqueo estadounidense provocaron un fuerte incremento en los precios del petróleo y gas, generando inflación global.
Se confirma la vulnerabilidad del tránsito marítimo ante las amenazas de Irán.