Se cuestiona la forma en que se oculta dinero en efectivo, comparando la situación de un vestidor lleno de dólares con el caso de José López, quien escondía dinero en un altillo.
Se critica la aparente ingenuidad de la justicia al no considerar que estas sumas de dinero, guardadas en valijas y vestidores, no pueden haber sido obtenidas de forma lícita.
Se enfatiza que las personas con grandes fortunas suelen tener su dinero en bancos o inversiones, no en efectivo en sus domicilios, lo que sugiere un claro intento de ocultamiento.