Andy Chirino informa sobre la falta de señal de internet en la zona, incluso para los equipos de Starlink, lo que dificulta la comunicación. Se le advierte a no usar el teléfono en público, evidenciando la tensa situación.
Respecto al proceso de identificación y entrega de restos de las víctimas, Chirino admite no tener información precisa. Relata haber presenciado a familiares buscando desesperadamente a sus seres queridos entre los escombros, con ayuda limitada de soldados y voluntarios. La angustia es palpable, y el periodista opta por respetar el dolor y el silencio de una mujer desconsolada, priorizando la empatía sobre la obtención de un testimonio.