Se señala la creciente desigualdad en Argentina, evidenciada por el aumento en la venta de autos de lujo (60%) mientras el mercado automotor estándar cae un 10%. Esto se asocia con la reducción de impuestos para los vehículos de alta gama.
La situación contrasta con la crisis de empresas como Fate (ya cerrada) y la incertidumbre sobre Aluar, mientras Javier Madanes Quintanilla, ligado a Fate, se mantiene oculto. Se menciona la preocupación por la obtención de energía eléctrica para Aluar y la posible influencia de los hermanos Neus, vinculados a Santiago Caputo.