Se discute la efectividad y los beneficios de la creatina como suplemento deportivo, destacando que es uno de los más estudiados y con mayor evidencia científica.
Si bien inicialmente se asociaba principalmente al rendimiento deportivo, ahora se reconocen sus beneficios en otras áreas, como patologías cerebrales y enfermedades como el Alzheimer, independientemente de la edad o el género.
Se mencionan las dosis recomendadas (5 a 10 gramos) y se desmitifican creencias populares sobre efectos secundarios como la caída del cabello o problemas renales, calificándolos como mitos.