Los centros de esquí esperan con ansias las nevadas para mejorar la temporada, que hasta ahora ha sido floja, similar a la del año pasado.
Se necesitan nevadas en la base para poder ascender y aprovechar las pistas, y se confía en que julio traiga más precipitaciones.
A pesar del uso de máquinas para generar nieve artificial, los profesionales del sector prefieren la nieve natural por su calidad y consistencia.