Se analiza la contundencia de las pruebas contra Manuel Adorni, especialmente los audios donde se le escucha instruyendo a Matías Tabar sobre cómo ocultar pruebas y no dejar registro de las comunicaciones. Esta evidencia es considerada como la más concreta de obstrucción a la justicia vista hasta el momento.
Se discute la posible filtración de estos audios por parte de la fiscalía, lo cual podría interpretarse como una estrategia para presionar al gobierno o para justificar una inminente detención. La existencia de un borrador de pedido de detención redactado el jueves anterior refuerza la idea de que la justicia estaba a punto de actuar.
Se enfatiza que borrar pruebas o intentar alterar testimonios son acciones que constituyen obstrucción a la justicia y que, en un expediente judicial, podrían llevar a la detención inmediata del implicado. La situación de Adorni se agrava al considerar que, según las fuentes, el gobierno ya conocía la existencia de estos audios.