El gobierno venezolano ha restringido el acceso a La Guaira, declarada zona de desastre natural, tras los terremotos. La medida busca controlar la situación y evitar desmanes ante la desesperación por la escasez de alimentos y la falta de vivienda.
La prioridad actual es el rescate de personas con vida, según informó Delcy Rodríguez. Las cifras preliminares hablan de 920 muertos, 3.360 heridos y más de 50.000 desaparecidos, aunque las Naciones Unidas estiman esta última cifra en mucho mayor. La zona está completamente militarizada.