Tras el inesperado terremoto en Venezuela, se destaca la importancia de la ayuda internacional, aunque se señala que no es suficiente ante la magnitud de la catástrofe.
Se hace hincapié en la necesidad de equipos especializados para remover escombros de edificios derrumbados, mencionando la llegada de unidades de México y Chile, así como de otros 25 países. Se resalta la experiencia de los "topos" mexicanos en este tipo de rescates.
Se menciona la búsqueda de personas con vida bajo los escombros y se relata el caso de un futbolista argentino que busca a su familia, evidenciando la falta de perros de rastreo en algunas zonas de búsqueda.