Miles de ciudadanos venezolanos se encuentran en refugios provisionales, muchos de ellos improvisados, tras los recientes desastres naturales. A pesar de la precariedad, agradecen la atención y el soporte humanitario recibido de países vecinos como Colombia, que ha enviado ayuda a través de Cúcuta.
Los afectados relatan el drama de dormir a la intemperie y piden intensificar las labores de remoción de escombros ante la posibilidad de que aún haya sobrevivientes atrapados. La situación es devastadora, con muchas personas sin hogar y sin noticias de sus seres queridos.