Expertos en desastres naturales señalan que los recientes terremotos en Venezuela, con una profundidad de 10 kilómetros, fueron particularmente violentos. Se estima que 6 millones de personas podrían haber sido afectadas por los sismos.
La Organización Internacional para las Migraciones de la ONU está monitoreando el desplazamiento de la población que ha huido de las zonas afectadas. Calculan que dos millones de personas podrían estar en Caracas. La agencia de la ONU espera informes más detallados para evaluar la magnitud exacta de lo ocurrido y sus posibles consecuencias.
Se denunció la falta de mantenimiento en las estructuras y la ausencia de un sistema de prevención de desastres. El acceso a servicios básicos es una situación límite, y se prevé la instalación de hospitales de campaña para atender a la gran cantidad de heridos.
Argentina es uno de los países que ha gestionado el envío de ayuda humanitaria, personal y asistencia a Venezuela. La situación logística se complica por el cierre del aeropuerto de Maiquetía, habilitando un espacio aéreo alternativo desde Maracaibo.