El Tren de la Costa, que atraviesa San Isidro, es descrito como un servicio rápido y silencioso, lo que incrementa el riesgo en los cruces con barreras, especialmente de noche.
Residentes de la zona, como Robertito, relatan que el tren circula a una velocidad "increíble" y que su particular silencio, sumado a la posible falla de las chicharras y barreras, lo hace difícil de percibir. Han sido testigos de cómo la gente, impaciente por la espera, levanta las barreras y cruza, a pesar del peligro.
Se menciona que la estación Juan Anchorena, del Tren de la Costa, se encuentra cerca de la zona del accidente, y que en las inmediaciones viven personalidades como Zulemita Menem y Eduardo Nequean, lo que sugiere una zona con cierta vigilancia.
A pesar de las versiones oficiales que indican que la barrera estaba baja y funcionando correctamente, los testimonios de los vecinos siembran dudas sobre la seguridad del cruce y la posible responsabilidad de Trenes Argentinos en el mantenimiento de la infraestructura.