Un vecino relata los momentos posteriores al accidente de Ernestina Páez, describiendo el auto como totalmente destruido y las puertas inaccesibles. Los primeros en asistir no pudieron identificar a la víctima de inmediato, solo un cuerpo con cabello largo y una camiseta de Argentina.
A pesar de los intentos por obtener una respuesta, Ernestina no pudo comunicarse. La llegada de defensa civil confirmó su muerte casi instantánea. El impacto fue tan brutal que el cuerpo se desplazó dentro del vehículo.