El Congreso de Estados Unidos destinó un millón y medio de dólares para un proyecto centrado en las comunicaciones inalámbricas, basado en el trabajo de Nikola Tesla. El inventor fue seleccionado como presidente del nuevo Consejo Naval Constructivo, que estableció un laboratorio de investigación naval.
Muchas de las ideas de Tesla, que contribuyeron a la fundación de la era de Internet, resurgieron posteriormente en tecnologías mejoradas por el ejército estadounidense. Sin embargo, el director del CSBI, John Edgar Hoover, estaba preocupado por Tesla y sus simpatías políticas, lo que lo llevó a vivir cada vez más aislado en sus últimos años, dedicándose a alimentar palomas en el parque hasta el día de su muerte.