Se reportó una réplica de 3.3 grados en Caracas, la cual fue percibida como mínima por algunos, mientras que otros, como el chofer que esperaba al periodista Andy, la sintieron y generaron preocupación por posibles nuevos temblores.
Esta situación incrementa el temor en la población, especialmente en zonas como La Guaira, que se encuentra militarizada bajo la justificación de proteger a los rescatistas y prevenir emergencias sanitarias mayores. La posibilidad de nuevas réplicas mantiene en vilo a los habitantes de las áreas afectadas por el terremoto.