En medio del dolor por la muerte de la periodista Ernestina Páez, colegas y amigos la recordaron como una figura excepcional y talentosa en la televisión argentina.
Se destacó su capacidad para conducir programas como CQC, sucediendo a Mario Pergolini, y su habilidad para equilibrar información y entretenimiento. Su carisma, belleza y voz la convirtieron en una referente de la conducción femenina.
Se mencionó que Ernestina Páez había hablado públicamente sobre sus problemas de adicción al alcoholismo y su tratamiento, dejando un legado de valentía al compartir su experiencia para concientizar a otros.