Un piloto de TC describió la increíble experiencia vivida en Rafaela, destacando el masivo apoyo de la gente y la sensación de ser valorado por su desempeño.
A pesar de ser debutante en la categoría, el piloto se mostró sorprendido por el fanatismo y el cariño recibido, incluso de personas que no comparten su marca preferida. Resaltó que en el TC la gente apoya al piloto, independientemente de la marca del auto, lo que demuestra un espíritu de unidad y pertenencia.
Señaló que el TC es una "familia" donde las distintas hinchadas (Ford, Chevrolet, Torino, Dodge) comparten y se apoyan mutuamente, un contraste con otras disciplinas donde el fanatismo por la marca puede ser más divisivo. La experiencia en Rafaela fue calificada como "increíble" y "una locura" por la magnitud del apoyo recibido.