Se critica la actitud de ciertos periodistas que descalificaron a Lionel Messi, pidiendo su salida de la selección, y que hoy continúan trabajando sin consecuencias. Se cuestiona la envidia y el resentimiento que pueden motivar estas críticas, especialmente cuando se trata de figuras tan importantes.
Se reflexiona sobre cómo la falta de éxito en Argentina se perdona difícilmente, llevando a la culpabilización automática. Messi, en cambio, a pesar de las críticas y de no haber ganado títulos importantes al principio, perseveró y finalmente triunfó, demostrando su grandeza y resiliencia.