En Miami Beach, los precios de las bebidas y comidas en restaurantes son elevados. Un agua con gas de 750 ml puede costar hasta ocho dólares, mientras que otras bebidas rondan los cuatro dólares.
Una comida para una familia, incluyendo platos principales y acompañamientos, puede ascender a 100 dólares por persona. Si se añade una copa de vino y un postre, el costo se eleva a aproximadamente 50 dólares por comensal.