La discusión sobre la conducción sin registro y la idoneidad de Ernestina Pais continúa, con posturas firmes sobre lo correcto e incorrecto.
Se argumenta que no se puede justificar un error por la idoneidad, ya que las leyes y los registros existen para regular y prevenir tragedias.
Se critica la falta de control en la vía pública y la inacción de los funcionarios, así como la tendencia a buscar excusas en lugar de asumir responsabilidades.
Se hace un llamado a la coherencia y a la aplicación de la ley de manera pareja, sin importar quién sea el infractor, para construir una sociedad más lógica y cuerda.