El cementerio de Antakalnis en Vilna, Lituania, refleja la compleja historia de los países bálticos y su cambiante relación con Rusia, considerada la "amenaza definitiva" por muchos jóvenes lituanos.
El lugar alberga tumbas de soldados lituanos, polacos, alemanes y figuras emblemáticas de Lituania. La presencia de un monumento al Ejército Rojo, que expulsó a los alemanes durante la Segunda Guerra Mundial pero luego ocupó el país, genera debate.
El monumento a los caídos en los sucesos de enero de 1991, durante la represión del Ejército Rojo tras la declaración de independencia de Lituania, recuerda la lucha por la libertad. La defensa de la integridad territorial es una tarea prioritaria para la nueva generación.