Kim Jong-un, líder norcoreano, supervisó pruebas de armamento y llamó a reforzar una postura ofensiva de las Fuerzas Armadas ante la creciente tensión en la región.
Las pruebas incluyeron una ojiva de misión especial para un misil balístico, un sistema de lanzamiento múltiple de cohetes mejorado y proyectiles de largo alcance. Kim Jong-un afirmó que los resultados demuestran el progreso tecnológico y el liderazgo en defensa que busca el país.