Daniela De Pasquali expresa su deseo de regresar a Venezuela para reencontrarse con su abuela de 100 años y su padre, a quienes no ve hace ocho años debido a la migración.
A pesar de la tragedia del terremoto y la situación del país, Venezuela siempre será su hogar, y anhela presentarle a su hijo de cuatro años a su familia sanguínea.
Relata la historia de su abuela, quien a pesar de no oír ni ver, se mantiene fuerte, y cómo su padre la cuida, mostrando el profundo amor y vínculo familiar que los une.