El servicio militar obligatorio en Lituania ha permitido a Jonas Juska descubrir una nueva faceta en las Fuerzas Armadas, encontrando en el deporte su camino. Actualmente, juega en el equipo de hockey sobre hielo del ejército, lo que le ha ayudado significativamente con su salud mental.
A pesar de que las cosas no siempre salen como se espera y su equipo ha perdido partidos, la fortaleza que el hockey le brinda ha sido fundamental. Cada partido es una experiencia nueva y, aunque el recorrido ha sido difícil, Jonas ha aprendido a aceptar los malos momentos, entendiendo que en el deporte se trata de ganar y perder.
Jonas nunca imaginó que jugaría con los colores del ejército ni que haría carrera militar, pero ahora, habiendo experimentado cómo se siente llevar el uniforme de su país y ante la necesidad que tiene el ejército, se dedica a ello.