Se presenta un testimonio sobre el poder de la fe y el ayuno para superar situaciones adversas, comparando una mirada de odio y bronca con una de paz y felicidad tras la intervención divina. Se enfatiza que no hay nada imposible para Dios.
Se narra el caso de Jonathan y Jessica, quienes encontraron la solución a sus problemas de vicios, deudas y desintegración familiar en la Iglesia Universal. A través de la fe, el ayuno y la oración, lograron transformar sus vidas y fortalecer su matrimonio.
Se relata la historia de un hombre cuya pierna estaba en carne viva, y que fue sanado en siete días por la intervención de Dios, a pesar de la incredulidad inicial. Este milagro demostró el poder de Dios y cambió su perspectiva.
Se presenta el testimonio de Nelida Gómez, quien, a pesar de la gravedad de su hijo (desahuciado por los médicos y desconectado), lo llevó al santuario y, a través de la fe y la oración, su hijo fue salvado y hoy es obrero de la iglesia. Se destaca la santidad del lugar y el poder de Dios.