Se revela que Ernestina Páez no poseía habilitación para conducir hasta el 8 de octubre, debido a acumulación de multas por exceso de velocidad y una negativa a realizar un test de alcoholemia, alegando problemas de ansiedad.
La conductora acumulaba multas que superaban los 2 millones de pesos. A pesar de las infracciones por exceso de velocidad, se debate si realmente circulaba a alta velocidad en el momento del accidente, ya que algunas multas podrían estar dentro del margen tolerable.
Se plantea la hipótesis de que problemas de visión, desatención o el cruce de la barrera baja pudieron haber contribuido al accidente, además de las posibles especulaciones previas a la autopsia.