Nikola Tesla creía que el mundo no estaba preparado para sus inventos, pero que sus ideas finalmente prevalecerían. Su legado perdura, y aunque sus inventos se utilizan hoy en día, no de forma gratuita como él pretendía, se espera que el futuro revele la verdad sobre su trabajo.
Tesla confiaba en que el futuro juzgaría su labor por sus logros, y que el futuro le pertenecería. Su nombre y sus contribuciones siguen inspirando.