Se evalúan los escasos logros económicos del gobierno actual, señalando el fracaso de los créditos hipotecarios debido a tasas inviables y la persistente inflación. Se menciona que la esperada reactivación económica no se materializa, mientras el dólar aumenta y continúan los despidos.
A pesar de los malos índices económicos, especialmente en la economía cotidiana de la gente, el gobierno parece enfocar su estrategia en la economía para intentar cambiar la agenda y de cara a futuras elecciones. La elección de Andrés Rabier como vocero se interpreta como parte de esta estrategia para reposicionar la narrativa económica.