Se anuncia que Dios estará con los hombres, secará todas sus lágrimas y que ya no habrá muerte, pesar, llanto ni dolor.
Se proclama el fin de las aflicciones pasadas, dando paso a una nueva era de paz y bienestar bajo la presencia divina.
Se anuncia que Dios estará con los hombres, secará todas sus lágrimas y que ya no habrá muerte, pesar, llanto ni dolor.
Se proclama el fin de las aflicciones pasadas, dando paso a una nueva era de paz y bienestar bajo la presencia divina.