El nuevo presidente de Colombia, Del Espriella, cuenta con tres nacionalidades: colombiana, italiana y estadounidense. Se declara un ferviente admirador de Donald Trump y anticipa trabajar en sintonía con el magnate estadounidense. Una de sus particularidades es haber sido votante de Trump en sus dos mandatos.
Del Espriella enfatiza la importancia de la mano dura en las políticas de seguridad para "recuperar el orden", "reconstruir la república" y "gobernar con cero corrupción", apartándose de la "politiquería". Su objetivo es convertir a Colombia en una "patria milagro", una nación respetada.
En sus redes sociales, Del Espriella ha elogiado a Estados Unidos como "el país de las libertades y de las oportunidades". Sus cuatro hijos nacieron en Miami, y ha publicado fotos con la bandera estadounidense. Trump, por su parte, agradeció el apoyo de Del Espriella y destacó su victoria electoral, calificándolo como un "buen hombre".
La fortuna de Del Espriella se originó en Estados Unidos, donde a los 19 años vendía ropa y whisky mientras estudiaba derecho en Bogotá. Posteriormente, como abogado, representó a clientes vinculados a grupos paramilitares acusados de crímenes de lesa humanidad y narcotráfico, quienes pagaron sumas considerables para recuperar su libertad. Reconoció haber cobrado honorarios de hasta 3 millones de dólares, fondos que utilizó para diversificar sus actividades comerciales y empresariales, creando al menos 35 compañías en Panamá, Estados Unidos y Colombia. Estas operaciones han generado inquietud en congresistas demócratas, quienes solicitaron investigar el origen de sus fondos.