Los "picos", enormes sistemas de sonido callejeros de la costa caribeña de Colombia, han llegado a París, revelando una cultura afrocolombiana y un patrimonio musical único.
Estos sistemas, identificados por sus nombres grandilocuentes y diseños coloridos, funcionan a ritmos afrocolombianos y africanos. En ciudades como Cartagena y Barranquilla, cada barrio tiene su propio pico, y la búsqueda de la canción más rara es una obsesión cultural.
La cultura picó, originaria de la costa caribeña colombiana, se transmite de generación en generación, preservando una música menos comercial y más auténtica. La música picó se ha convertido en una parte esencial de la identidad familiar y cultural para muchos colombianos.