La situación sanitaria en Venezuela tras el terremoto es dramática. Los hospitales y centros de salud colapsan por falta de insumos y capacidad. La falta de agua potable agrava el panorama, aumentando el riesgo de epidemias como el cólera. Venezuela, ya considerada un estado fallido, enfrenta ahora una crisis humanitaria sin precedentes.
La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, ha pedido evitar el acceso a La Guaira si no es estrictamente necesario, ya que la afluencia de personas complica la evacuación de heridos. La infraestructura sanitaria de la zona, ligada al turismo, no estaba preparada para una tragedia de esta magnitud.