La ayuda humanitaria organizada por venezolanos continúa fluyendo hacia las zonas afectadas por el terremoto.
Ciudadanos y grupos de voluntarios, como iglesias cristianas y la organización política Vente Venezuela, recolectan y transportan insumos médicos, alimentos, ropa y calzado en camionetas y camiones.
A pesar de enfrentar posibles restricciones y la incertidumbre sobre el acceso a La Guaira, el principal objetivo es la entrega directa de la ayuda a las personas damnificadas, evitando centros de acopio que, según testimonios, no están distribuyendo eficazmente los recursos.
La movilización solidaria se extiende por varios estados, con personas que, a pesar de la distancia y las dificultades, se unen para brindar apoyo a sus compatriotas en esta difícil situación.