La indignación de los vecinos de Almirante Brown crece ante la falta de seguridad y la inacción de las autoridades tras el asesinato de Lautaro. Denuncian que la cámara de seguridad de la calle Rivadavia, que podría haber sido crucial para identificar a los motochorros, no funciona.
Los delincuentes, una moto roja y negra con dos personas a bordo y cascos, uno de ellos encapuchado, siguen prófugos. La comunidad se siente desprotegida y reclama medidas urgentes para dar con los responsables y evitar que sigan cometiendo delitos.