Se discute el bono de jubilados y su impacto en la percepción de la mínima, señalando que a menudo se incluye en los cálculos judiciales para determinar el haber real.
Se argumenta que el bono es un reconocimiento del Estado a sus errores y que las moratorias también responden a esta falencia. Se compara la situación con el fallo Badaro, donde se aumentaron las mínimas pero no otros haberes.
Se critica que el bono, al aplicarse solo a ciertos jubilados, genera una disparidad similar a la de aumentos selectivos, lo que lleva a una actualización incorrecta de los haberes y a que los jubilados cobren menos de lo que les corresponde.