Se denuncian irregularidades en la investigación de un caso de presunto fraude inmobiliario y asociación ilícita, con demoras e insólitas decisiones judiciales.
Se relata un allanamiento que no se realizó en el lugar esperado y donde, según testigos, se retiraron elementos antes de la llegada de la comitiva oficial. La Procuración provincial había dictaminado la existencia de una banda destinada a cometer delitos indeterminados, involucrando a un escribano conocido en la zona, pero la causa no avanza.
Además, se cuestiona la actuación del juez civil Roberto Forsati, quien habría dictado resoluciones inexplicables que solo dilatan el proceso y hasta embargó a las propias víctimas. Se critica la inacción de la justicia ante pruebas contundentes de un robo y una trama de complicidades.