Alanis hace un llamado urgente a las autoridades venezolanas para que envíen insumos básicos a las zonas devastadas por el terremoto, donde no queda absolutamente nada. La falta de comunicación y el cierre del puente Caracas-La Guaira dificultan el acceso y la ayuda.
La población muestra gran disconformidad con la respuesta del gobierno, que parece demorar la asistencia. Alanis espera poder reconstruir su hogar y permanecer refugiada con su familia en Caracas hasta que la situación mejore.