El presidente ucraniano, Volodymyr Zelensky, anunció una operación de influencia de 40 días para presionar a Rusia a poner fin a la guerra. La iniciativa fue revelada tras una reunión con el jefe del Servicio de Seguridad de Ucrania, quien informó sobre ataques de medio y largo alcance contra objetivos rusos.
Zelensky aprobó la operación con el objetivo de "obligar al Estado agresor a poner fin a la guerra", sin dar mayores detalles sobre su naturaleza. Sin embargo, recalcó el alto rendimiento del Servicio de Seguridad de Ucrania en la defensa de las posiciones ucranianas mediante el uso de drones.