Se cuestionó el rol de Wanda Nara como "manager" de Mauro Icardi y su posible influencia en su carrera.
Se planteó que, si bien Wanda ha negociado contratos para Icardi y Maxi López, su accionar podría ser más una estrategia de show mediático que una gestión profesional.
Se sugirió que Wanda utiliza su posición para obtener beneficios y mantener el control sobre las carreras de los futbolistas, generando controversia y alimentando el debate público sobre sus verdaderas intenciones.