Las ambulancias continúan llegando al hospital con heridos, mientras se atienden a otros pacientes en el lugar. Se utilizan listas escritas a mano para informar a la gente sobre el estado y ubicación de los afectados, ante la imposibilidad de acceder a información en edificaciones colapsadas.
Los voluntarios trabajan arduamente, transportando suministros médicos como gasas y alcohol, en medio de horas de profunda dificultad, preguntas e incertidumbre para los familiares que buscan a sus seres queridos.