El geólogo Andrés Folguera identificó a Venezuela, con sus fallas Boconó y Oca, como una zona de sismos clásicos y destructivos. Además, señaló otras áreas de alta actividad sísmica en el continente, incluyendo fallas a lo largo de Ecuador, y en Argentina (San Juan, Mendoza), Perú y Bolivia.
Folguera destacó la importancia de prestar atención a estas múltiples fallas activas en el continente, que históricamente han demostrado su capacidad para generar eventos destructivos y que requieren monitoreo constante.